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Reflexiones sobre el mensaje de Dios a través de oraciones y poemas escritos por el Padre Joseph R. Veneroso, con inspiradoras fotografías de todo el mundo.

Four beautiful stained glass images with a poem in the forefront.

Meditación fotográfica por Joseph R. Veneroso, M.M. Meditación fotográfica sobre Santa Francisca Javier Cabrini Ante mil obstáculos a Estados UnidosVino ella, aunque su corazón anhelabaServir a los más pobres de los pobres en China.Cardenales, obispos y sacerdotesImpedían cada uno de sus pasos, desdeñandoA esta perseverante mujer como si losHumos se le hubieran subido a la cabezaSuperando su habilidad para sobrevivir, y mucho menos prosperar,En un mundo de hombres.Políticos también, y el público en general,Despreciaban su piel morenaY su marcado acento en inglés, relegándolosComo irrelevantes, indignos de recibirUna mirada detenida, mucho menos tenderles una mano.La apodaron con insultos —¡Ay! Incluso hoy en día—Y, aun así, ella se plantó firme. No por sí misma o sus Hermanas, sinoPor los empobrecidos inmigrantes italianos y los huérfanosque habitaban el subsuelo de las calles neoyorquinas.Ella suplicó, imploró y protestó,Levantando de entre los escombros un hospital para todos,Desafiando prejuicios contra las mujeresY lo que pueden lograr o no. Abrió escuelas, hospitales, orfanatosPor todo el mundo, convirtiéndose en la primeraCiudadana estadounidense canonizada por la IglesiaY nombrada santa patrona de los inmigrantes.Por eso rogamos a ella en nombre deLos nuevos inmigrantes que hoy son discriminadosPor incluso algunos de los descendientesde aquellos que ella defendió hace tanto. Por el…

A stunning, painted ceiling and intricate walls of a cathedral sun-lit creates a solemn and wondrous scene

Nuestro salir en misión no es Formar, mucho menos construir, una iglesia.Es más bien confluir todos juntos en la feEs inspirarnos, disponernos y animarnosLos unos a los otros a salir hacia el mundo,Y atravesar el umbral de cada capilla,Templo, catedral o basílica paraReflejar la luz del amor que se enciende adentro. Es compartir la llama de la verdad para que la genteCansada de la fría indiferencia de una sociedadHostil al sufrimiento de los pobres y suspicazDe nuestras mejores intenciones reconozcaEn ofrendas de perdón, misericordia y pazUna alegría fuera del alcance de la labor humanaY se sienta inexplicablemente atraídaHacia la calidez de la oración y la comunidad. Vengan, empápense en las aguas de la gracia de DiosY no permitan que su pasado o su presenteLes impidan dejar atrás las viejas costumbresY los hábitos no deseados, necesitados oIgnorados sino, más bien, transformados en CristoQue todas sus heridas sean para otrosFuentes desbordadas de sanación espiritualY el origen y cumbre de nuestra comunión. Porque Cristo no vino a la Tierra a serConfinado en sagrarios de oroSino a construir su eterna moradaEntre nosotros y caminar a nuestro ladoA lo largo del camino de la vida, tornando nuestro exilioEn un reflexivo peregrinaje de esperanzaConsagrando otra vez…

Meditación fotográfica por Joseph R. Veneroso, M.M. No desde arriba, mirando con desdén hacia abajoA una multitud sin nombre que se agitaSino parado en un terreno planoDonde todos son iguales, nadie más elevadoNi por debajo de su prójimo,Jesús, tampoco más rico ni más pobreQue cada mujer y cada hombre,Lanza sus palabrasComo espadas de doble filo,Para confortar al afligidoY afligir al acomodado. Pone al mundo de cabeza o mejor dicho,Pone al mundo en ordenNombra bienaventurados a los condenados pobresY condena a los bienaventurados ricosQuebrando de una vez la apatíaDe los adinerados y llenando de esperanzaLos sueños frustrados de los marginados.De igual manera, advierte a los glotonesQue días de hambre sin duda vendránY aquellos que apetecen saciarseVerán su anhelo cumplido. De risas a lágrimas, de lágrimas a regocijoSan Lucas canta las verdades del EvangelioDe que ya sea que tengamos mucho o nadaNuestra situación siempre cambiaráEn las olas del tiempo y la circunstanciaY que no debemos ya apoyarnos en riquezas,Estatus, privilegios, rangos o en su ausenciaSino solo en el Elegido quien es el únicoQue prevalece como salvador de todos yReconocer en cada persona que conozcamos,Que solo por la gracia de Dios andamos.

Meditación fotográfica por Joseph R. Veneroso, M.M. Abran las puertas de la gracia Que cada santo y pecador pueda entrar. Denle la bienvenida a cada tribu y raza Para ayudar a cada persona a hallar el rostro De Dios quien reside siempre a dentro. Abran las puertas de la fe Para los que deambulan en la oscuridad Donde los guiados por una chispa celestial, Encuentren el valor para la lucha Que vence hasta la pavorosa noche de la muerte. Abran las puertas de la paz Donde sea que la violencia y la guerra primen Aunque la clemencia y el perdón fracasen Que cese todo pensamiento de venganza El Reino de Dios en la Tierra llegue por fin. Abran las puertas de la verdad Liberen a aquellos atados por la astuta falsedad: Ancianos, adultos, niños y jóvenes Que la verdadera libertad sea el trofeo De la vida humana realizada. Abran las puertas de la esperanza, Vengan todos los agobiados por la desesperación. No teman encender una vela en el lugar Donde la oscuridad es más profunda ¡Caminen valientes y crucen esa puerta!

Meditación fotográfica por Joseph R. Veneroso, M.M. En una calle citadina de asfalto y concretoDonde el hielo del último invierno raja un duro andénUn desafiante diente de león echa raíz y dignoEleva el resplandor de su flor. Una joven pareja reza para que el resultado de la prueba digaSi esta vez el Señor los bendecirá con vida nuevaMientras al otro lado del mundo otra pareja espera saberSi un huérfano pronto los hará crecer en familia. Con cada hora y día interminablesPrisioneros y rehenes ansian noticiasDe que su encarcelamiento ha terminadoY que su deseada liberación está por llegar. Con doloridas coyunturas y piernas débiles y el corazónRoto por la pérdida de seres amados a través de los añosUn anciano planta reverente un delicado retoñoBajo cuya sombra descansarán futuras generaciones. Consumidos por la guerra, parientes dan un reacio adiósA jóvenes que escapan de la muerte hacia un refugioEn una tierra que una vez acogió a sus semejantes,Afianzados en un Dios conocido por la liberación. La esperanza empapa cada momento de cada díaCon una visión de un mundo mucho, mucho mejorY transforma todo lo mundano en un altar sagradoQue nos incita a quitarnos los zapatos y a alabar.

Meditación fotográfica por Joseph R. Veneroso, M.M. Muchísimo peor que deambular solo en el extranjeroUn extraño en una nación extranjeraEs regresar al lugar que una vez llamaste hogarY reconocer palabras, pero ya no su significado,Ver caras desconocidas en amigos y familiaresPara luego darte cuenta, en tu sorpresa, que no fueron ellos,sino tú quien ha cambiado. Oh, puedes esforzarte para intentar actuarY fingir ser la persona que una vez fuiste,Pero en secreto buscar desesperadamenteEn algún lugar, donde sea, a alguien, a cualquieraQue te dé la bienvenida y te acepte como eres ahoraCon tus experiencias, recuerdos, sueños quebrados,Desilusiones y todo lo demás. La costumbre te atrae a la iglesia, donde en años pasadosTe sentabas, te arrodillabas y te persignabas anhelandoQue las palabras que escuchaste, cantaste y hablaste fueran verdaderasDe pie de nuevo en la fila de la Comunión como antesMisteriosamente cautivado con mirar a Aquél que se elevó a las alturasDe repente lleno de conmoción, sorpresa y asombroAl darte cuenta de que la persona en la cruz eres tú. Al fin llegas a la fuente y a la cumbre de nuestra feY extiendes las manos, palmas arriba,Para recibir a quién eres llamado a ser.El sacerdote levanta el pan consagrado, anunciando‘El Cuerpo de…